Del 14 al 16 de octubre hemos estado en Portugal participando en el Festival NECE 2026, un evento anual que reúne a partes interesadas de la sociedad civil, la política, el mundo académico y la cultura para trabajar un tema específico que suele ser relevante para la educación cívica.
Este año NECE nos invitaba a explorar el papel de la confianza y su papel transformador en las comunidades de toda Europa para reconstruir la confianza social, interpersonal y la cooperación activa por encima de las diferencias. El festival reunió a más de 200 activistas, académicos, políticos y representantes del sector cultural y estructuró su organización en torno a tres ejes: confianza en la democracia, en la educación cívica y en las personas.
En el primer eje (confianza en la democracia) se debatió sobre los sistemas de gobernanza basados en valores y que resultan una forma de vivir juntos. En el segundo (confianza en la educación cívica) se habló de la importancia como agentes clave de los educadores y la sociedad civil para dar sentido al sostén de la cultura democrática. Y en el tercer eje (confianza en las personas) se abordó la capacidad de las personas para relacionarse entre sí con buena voluntad y respeto.
La experiencia resulto inspiradora y profunda para compartir vivencias, conectar con otras personas y explorar nuevas ideas escuchando a líderes y activistas que nos recordaban que el tejido democrático solo es fuerte si la comunidad se cuida de forma mutua.
Regresamos de Portugal contagiados por la energía colectiva de muchas personas creadoras de cambio que nos recuerdan que no existen soluciones individuales para resolver los problemas de convivencia, solo el progreso a través de la comunidad.

