Este mes Carlos nos concedió una entrevista en la que pudimos conocerle mejor.Carlos es una persona que disfruta entendiendo cómo funcionan las cosas y encontrando formas de mejorarlas. Le interesa mucho la tecnología cuando esta al servicio de las personas, y también todo lo que tiene que ver con el desarrollo humano, la educación y el impacto real en la vida de los demás.
¿Cómo llegan los programas Ubuntu a tu vida?
Ubuntu llega a mi vida durante la pandemia, a través de la Fundación Tomillo. Me llamó la atención que una entidad con una trayectoria tan sólida apostara por esta propuesta. Recuerdo especialmente un zoom con más de 300 personas de distintas partes del mundo hablando de humanidad, cuidado y vínculos, justo cuando todo eso parecía haber quedado en segundo plano. Ahí entendí que Ubuntu no era un programa más, sino una propuesta seria y muy cuidada, pensada para transformar a las personas y, desde ahí, contribuir a hacer de este mundo un lugar mejor, empezando por algo tan esencial como reconocernos en la otra persona.
¿Qué fue lo que te llamó la atención para decidirte a participar en este programa?
Me llamo la atencion que pusiera el foco en algo que a veces se deja en segundo plano: la persona. No se quedaba solo en actividades o contenidos, sino que trabajaba liderazgo desde otro punto de vista, vínculos, responsabilidad y sentido de comunidad de una forma muy aterrizada. Me pareció una propuesta con fondo, pero también con aplicación real.
¿Cuál fue tu primera sensación cuando llegaste el primer día?
La primera sensacion fue muy positiva. Noté cercanía, intención y un clima muy humano. Tuve la impresión de estar entrando en un espacio cuidado, en el que había una propuesta seria, pero a la vez muy accesible.
Y según fueron avanzando los días cuéntanos tu experiencia
Según fueron pasando los días, mi sensacion inicial se fue confirmando. Vi que no era solo una experiencia bonita o inspiradora, sino un proceso bien pensado, con momentos que te hacen parar, mirar de otra forma y cuestionarte cosas. Me llevé aprendizajes que no se quedan en el programa, sino que te acompañan después.
El momento que más destacarías de todo el programa ¿Cuál fue?
Más que un momento aislado, destacaría esos instantes en los que ves que lo que se está trabajando deja de ser teoría y aparece de verdad en relación con los demás. Cuando notas escucha real, apertura y ganas de construir con otros, ahí es cuando entiendes el valor del programa.
Algo que te haya parecido original
Me pareció muy original la forma de trabajar temas profundos desde dinámicas sencillas, cercanas y muy bien enfocadas. No hace falta complicarlo todo para que tenga impacto, y eso en Ubuntu se nota bastante.
¿Para qué te ha servido a ti haber participado en la ALU?
Me ha servido para reforzar una mirada más consciente sobre cómo acompañar, liderar y relacionarme con otros. También para recordar que el impacto real no depende solo de lo que haces, sino de cómo lo haces y desde dónde lo haces.
¿Por qué recomendarías a otros profesionales que trabajan con jóvenes participar en este programa?
Porque ofrece algo muy valioso: herramientas, enfoque y experiencia para trabajar con jóvenes desde un lugar más humano, más profundo y transformador. Ayuda a salir de la lógica de hacer por hacer y a conectar mejor con lo que realmente necesita un proceso educativo o de acompañamiento.
¿Cuál de las 3 dimensiones que trabaja el programa te llamo más la atención: ¿la ética del cuidado, el líderazgo de servicio o la construcción de puentes? Y explícanos por qué
La construcción de puentes. Me parece especialmente necesaria en el momento actual, porque vivimos en entornos muy fragmentados, con mucha distancia entre personas, ideas y realidades. Aprender a tender puentes, a escuchar, a comprender y a conectar diferencias me parece una de las aportaciones más valiosas que puede hacer Ubuntu.
Desde tu punto de vista ¿qué puede aportar Ubuntu en este momento al mundo?
Puede aportar justamente lo que más falta hace: humanidad, escucha, responsabilidad compartida y capacidad de construir con otros en lugar de contra otros. En un momento de tanta prisa, tanta polarizacion y tanto ruido, Ubuntu recuerda algo esencial: que nadie crece, lidera o transforma solo.
Un referente Ubuntu que te inspire…. y cuéntanos por qué.
Nelson Mandela, por su capacidad de liderazgo con firmeza, pero sin perder la humanidad ni la visión de reconciliación. Me inspira porque representa muy bien esa idea de construir puentes incluso en contextos extremadamente dificiles.
Alguna otra cosa que nos quieras comentar.
Creo que Ubuntu deja huella porque no intenta imponer un discurso, sino provocar una experiencia. Y cuando una experiencia está bien acompañada y tiene sentido, lo que mueve por dentro permanece mucho más que cualquier mensaje aprendido de memoria.
Muchas gracias Carlos, un regalo leerte.

