El verdadero liderazgo no se mide por el poder que se ejerce, sino por la capacidad de ponerse al servicio de los demás. Con esta profunda convicción late +Impact@ULA, un proyecto europeo que sigue consolidando el espíritu Ubuntu en el corazón de las nuevas generaciones. En un reciente encuentro en la República Checa, diversas organizaciones unieron sus voluntades para dar continuidad a esta iniciativa financiada por el programa Erasmus+ Juventud, demostrando que la empatía y el compromiso colectivo no entienden de fronteras.
Esta colaboración nace de la alianza entre Fundación SM, Fundación Tomillo, IPAV y la Asociación Artevío. Juntas, estas entidades sociales trabajan para ofrecer a los jóvenes herramientas concretas que transformen sus realidades, guiados por la máxima de que la propia realización personal solo se alcanza cuando contribuimos al bienestar común.
El encuentro en tierras checas no solo sirvió para estrechar lazos, sino para dotar al proyecto de una estructura sólida y reflexiva. Las organizaciones avanzaron en el diseño de su Teoría del Cambio, una metodología que busca comprender profundamente cómo florecen en los jóvenes valores esenciales como:
- El liderazgo de servicio: Liderar desde la escucha y el apoyo mutuo.
- La empatía y la resiliencia: Comprender al otro y salir fortalecidos de las dificultades.
- La participación cívica: El compromiso activo con el entorno.
Para lograrlo, se diseñaron innovadoras herramientas digitales destinadas a acompañar y valorar la evolución de este impacto humano, asegurando que cada paso del camino deje una huella positiva y duradera.
Lo más valioso de esta iniciativa es que sitúa a la juventud en el centro del relato. Durante las jornadas, comenzó el entrañable trabajo de recopilar los testimonios de los propios participantes. Sus vivencias, retos y aprendizajes darán vida a una publicación especial dedicada a sus historias personales.
Este libro no será solo un registro de actividades, sino un altavoz que visibilice sus trayectorias y los reconozca como lo que ya son: auténticos motores de transformación social. Al compartir sus voces, nos recuerdan que el futuro se construye hoy, con manos jóvenes dispuestas a ponerse al servicio de los demás y un corazón abierto a cuidar del otro.

